9 mitos sobre el blanqueamiento dental

Actualmente, disponemos de muchísima información en este mundo globalizado y aunque esto es mayoritariamente positivo, a veces puede resultar perjudicial. No es la primera vez que se crean mitos y falsas verdades sobre ciertos fenómenos o desinformación sobre alguna cuestión. En el campo que nos ocupa, existen muchas mentiras que circulan sobre el blanqueamiento dental. Por ese motivo, queremos repasar los mayores mitos que existen al respecto.

Mito 1: Puede estropear tu esmalte dental

 

Este proceso utiliza normalmente agentes como el peróxido de hidrógeno o el peróxido de carbamida, que son ingredientes activos en los geles blanqueadores. El peróxido de hidrógeno es un agente blanqueador que se convierte en agua y libera una molécula de oxígeno durante la reacción química. Tanto el agua como el oxígeno son componentes comunes y seguros en nuestra vida cotidiana.

Las partículas de oxígeno penetran en la superficie de los dientes y eliminan las partículas que provocan la tinción. Aunque nuestros dientes parezcan una superficie suave y lisa, en realidad es rugosa y con huecos, y están formados por diminutas estructuras cristalinas. Podemos visualizar todo este proceso como los anuncios televisivos anuncian cómo eliminan las manchas de la ropa sus detergentes.

El blanqueamiento dental es una práctica segura

Un gel blanqueador profesional que contiene este tipo de agentes químicos no es lo mismo que cualquier método casero con amoníaco o cualquier otro producto que sí que puede llegar a dañar nuestros dientes. De hecho, nuestros cuerpos producen el peróxido de hidrógeno de manera natural.

Sin embargo, es cierto que existen ciertos productos ácidos que pueden quitar el esmalte de los dientes. Si te decides a buscar un producto blanqueador por tu cuenta, asegúrate de que lleva peróxido de hidrógeno y que tiene un pH equilibrado, por lo que su nivel de acidez es bajo. En este sentido, también debemos tener en cuenta que el ácido se puede utilizar para lograr unos dientes más básicos, aunque se debe hacer con mucha precaución.

Mito 2: No es una práctica segura

 

Este tipo de tratamiento cosmética se lleva utilizando más de cien años. Las organizaciones dentales más reconocidas en todo el mundo avalan esta práctica como totalmente segura siempre que se sigan unas sencillas medidas de seguridad pertinentes. Cualquier proveedor profesional de productos incluirá unas instrucciones detalladas de su uso.

Este debate se centra básicamente en dos temas principales: la exposición del gel a las encías y tejidos blandos de la boca o labios, y a la sensibilidad dental. Ambos efectos pueden ser minimizados mediante el uso de productos profesionales y reduciendo el tiempo que se expone el gel.

Al igual que con cualquier procedimiento cosmético, existen ciertos riesgos potenciales. Afortunadamente, con un tratamiento profesional estos efectos secundarios son temporales. Por ejemplo, es posible que se tengan ciertas molestias, irritación o sensibilidad, pero es algo puntual y pasajero.

Mito 3: Todos los geles son iguales

 

Existen diferentes tipos de geles blanqueadores

Las dos opciones más generalizadas son el peróxido de carbamida y el de hidrógeno. Ambos producen un efecto muy similar, aunque la carbamida actúa más lentamente y se recomienda utilizar con un acelerador o durante la noche. Además, se necesita una concentración más elevada de carbamida que de peróxido de hidrógeno, unas tres veces más.

Debido a que este último es un producto químico inestable, es más caro de producir. Es por eso que muchos proveedores solo ofrecen productos basados en el primer componente. Así pues, el hidrógeno reacciona inmediatamente cuando entra en contacto con los dientes y es más adecuado para tratamientos de corta duración y no se necesita una luz aceleradora.

Mito 4: Las luces LED no sirven para nada

 

También existe cierta polémica alrededor de este asunto. Muchos kits blanqueadores proporcionan aparatos que parecen un juguete e incluso algunos dentistas han asegurado que las luces LED y otras luces aceleradoras no son más que un truco.

Se han realizado muchos estudios que muestran que el uso de un acelerador profesional sí que funciona para acelerar la oxidación en el gel. Esto tiene efecto sobre todo con el gel de carbamida, más lento químicamente.

Hoy en día, muchos dentistas utilizan este procedimiento y ofrecen resultados verdaderos. Puedes preguntar tú mismo a tu dentista si nota la mejoría en el uso de la luz en estas condiciones.

Luz LED

No obstante, no todas las luces son iguales. Algunos dentistas utilizan lámparas de tecnología más antigua, como el plasma o la luz ultravioleta. Este tipo de tecnología calienta la superficie del diente para liberar el oxígeno del gel, aunque también puede provocar daños en la boca, las encías y en los labios. Además, como ya hemos comentado, muchos aparatos de luz que venden algunos productos pueden no tener ningún efecto. Esta es una de las razones por las que se recomienda un tratamiento más profesional en la consulta de tu dentista.

Otro caso en el que este acelerador puede no funcionar de manera tan efectiva es según el tipo de bandeja que se utilice para mantener el gel en la boca. Debe de ser una bandeja especial que permita el paso de la luz sin poner gran resistencia.

La última tecnología que se utilizan en la mayoría de consultas actuales es el LED frío o luz fría, que es un espectro de luz que no calienta los tejidos de nuestra boca. Esto lo convierte en un proceso aún más seguro.

Mito 5: Debes de ir a un dentista para ver resultados

 

Existen en el mercado muchos productos que puedes utilizar en la comodidad de tu hogar y que son realmente efectivos. Es cierto que un dentista puede ofrecerte mayores resultados, o al menos más inmediatos, porque les está permitido utilizar geles con una mayor concentración de peróxido, además de tener los últimos productos y tecnología a su disposición. Sin embargo, este es un proceso no apto para todos los bolsillos y un buen producto que puedas encontrar en tu farmacia local puede producirte el mismo efecto blanqueador si sigues las instrucciones cuidadosamente. Si tuvieras algún problema durante su uso, siempre debes acudir a tu dentista o médico.

Mito 6: Los geles extranjeros no son seguros

 

La mayoría de productos se manufacturan en fábricas extranjeras. Esto se debe a la globalización de la economía. Realmente no hay gran diferencia en la procedencia de los productos que puedas utilizar pues los componentes que se utilizan son los mismos en todo el mundo. Además, cualquier producto que se importe debe pasar unas medidas de seguridad estándares en toda la Unión Europea. Así pues, si tu gel blanqueador está fabricado en China, no tienes por qué preocuparte.

Como medida de precaución, debes saber que si el peróxido de hidrógeno está caducado, lo podrás saber de inmediato. Este gel se vuelve de color blanco lechoso en cuanto se oxida y pierde todo su efecto. Si lo utilizas, no te causará ningún daño en la dentadura, pero habrá perdido su poder blanqueador.

Mito 7: Son necesarias las bandejas personalizadas de protección bucal para un mayor resultado

 

Aunque los dentistas utilizarán bandejas personalizadas que se amoldarán a tu dentadura, las que vienen con cualquier producto blanqueador realizan su función correctamente. Estas bandejas hechas para ti son más caras y más cómodas, pero son igual de eficaces que las bandejas normales. Normalmente no tienes que llevarlas durante largos periodos de tiempo, así que puede que te sea algo incómodo, pero es algo temporal.

El dentista te fabricará bandejas adaptadas a tu dentadura

Otro de los problemas que pueden surgir con este tipo de protectores es que el espacio que hay entre estos y la superficie del diente sea menor. Si hay menos gel, el efecto será menor. Pero recuerda que puedes utilizar estas bandejas más veces, por lo que solo tienes que repetir el proceso algún día más.

Mito 8: Todos los dientes son iguales y los resultados del blanqueamiento debe ser una sonrisa de estrella de cine

 

Lamentablemente, algunas personas tienen expectativas poco realistas y suelen quedarse decepcionadas con sus dientes tras el proceso. Este tratamiento depende de muchos factores. Por un lado, los dientes de cada persona son únicos en su composición mineral, por lo que producirá un resultado diferente en cada persona. Si tus dientes son genéticamente más amarillos, los resultados no serán unos dientes tan blancos, independientemente del producto que utilices. Algunas personas también tienen una fuerte tinción debido al uso de algunos productos, como los antibióticos, que no se pueden eliminar fácilmente o del todo. Además, hay personas con dientes teñidos ligeramente de gris o azul por lo que el peróxido de hidrógeno no funciona tan bien.

Las estrellas siempre lucen una sonrisa blanca y radiante

Es normal que las personas se fijen en las estrellas de Hollywood en la televisión y en el cine y esperan una dentadura igual de perfecta. Por desgracia, no siempre es posible. Los agentes químicos tienen un límite de eficacia y puede no producir un blanco tan puro. ¿Esto quiere decir que las estrellas simplemente han tenido suerte con su genética? No, significa que se someten a tratamientos muy caros y utilizan otros métodos como carillas de porcelana para enderezar los dientes y obtener ese blanco inmaculado. Es evidente que cualquier persona siempre tiene esa opción, aunque es notablemente más cara que un simple gel blanqueador.

Mito 9: Si tengo capas, coronas o carillas, no puedo someterme al procedimiento

 

Mientras que el peróxido de hidrógeno solo blanquea los dientes naturales, también limpia todas las superficies, incluyendo las artificiales. No obstante, consulta con tu dentista y coméntale cada aspecto de tu boca, para poder encontrar la solución adecuada. A veces, cualquier tipo de procedimiento posterior puede debilitar este tipo de sustancias artificiales y la unión con los dientes. Además, tu dentista deberá ser consciente de ello, pues deberá equiparar el color de tus carillas o coronas al de los demás dientes naturales. No querrás una dentadura multicolor.

Esperamos haberte ayudado a resolver algunas dudas sobre este proceso y haber desmentido algunos mitos formados a su alrededor. Recuerda que es una práctica totalmente segura y beneficiosa, que puede darte esa sonrisa blanca y radiante que siempre has querido.

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  1. Juanpe

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